Acción Sindical
Tras un año del Decretazo, ANPE denuncia las rebajas en educación y rechaza ajustes al profesorado.
Cuando se cumple un año del Decreto que bajó el sueldo de los docentes, ANPE denuncia que las medidas de control del déficit público se han ensañado con la educación y rechaza la posibilidad de que un nuevo plan de ajuste afecte al profesorado.
Un año después de que el Gobierno empleara como primera medida para la reducción del gasto público la reducción en más de un 5% del sueldo de los profesores, las medidas de contención del gasto se han ensañado con la educación: reducción en los presupuestos generales del Estado y de las CCAA, disminución de plantillas, escasez en la oferta de empleo.
En este año, las perspectivas para la educación y el profesorado no solo no han mejorado sino que se ven de nuevo amenazadas por el nuevo plan de ajuste, puesto que el Gobierno ha reconocido que si no se cumple su previsión de aumento del PIB (1,3%), la eventual brecha tendrá que corregirse con un ajuste adicional de 2.000 millones de euros.
Aunque en principio no se ha desvelado las partidas concretas en que se produciría dicho ajuste, ANPE exige desde el principio que no se aplique bajo ningún concepto a las retribuciones del profesorado ni a las partidas de educación.
Volver a bajar el sueldo de los docentes supondría una injusticia para los profesores. No podemos permitir otro recorte salarial y un nuevo atentado contra los servicios públicos del Estado y contra la dignidad de trabajadores tan importantes para una sociedad democrática como los docentes. Los funcionarios de la enseñanza pública llevan décadas de pérdida salarial y se sienten muy afectados e indignados. En épocas de bonanza y desarrollo su sueldo se ha mantenido siempre por debajo del IPC, acumulando una pérdida salarial de un 41% desde el año1982. Para ellos no hubo incrementos, ni se plantearon cuestiones de solidaridad en tiempos de bonanza económica. El recorte salarial de 2010 vino a reducir, por tanto, un sueldo anormalmente bajo, siendo los profesores españoles los únicos de la OCDE que han visto bajar su sueldo en los últimos años.
Así mismo, es inaceptable que esto suceda cuando sabemos que aún no se han agotado todas las vías posibles para reducir el gran desfase que existe de déficit y de control del gasto público tanto en el Estado como en las comunidades autónomas.
El salario de los profesores es un indicador que tiene mayor calado del simplemente económico; mide también el reconocimiento social de la tarea docente y la importancia de la educación en los intereses de los responsables públicos.
Esperamos que no se cumplan los peores presagios y las medidas de recorte que parecen inevitables no afecten de nuevo ni a la educación ni al profesorado, que ya ha sido duramente castigado con las medidas anteriores.



