Acción Sindical
¡SOMOS PROFESORES, NO CUIDADORES!

Sin pretender arrogarnos la representatividad de todos los docentes ni convertirnos en los únicos portavoces del profesorado de Canarias, éste podría ser el grito unánime que la inmensa mayoría de nuestros compañeros y compañeras desea hacer llegar a los máximos dirigentes de nuestra Consejería.
Evidentemente, cualquier padre o madre de familia que tenga a sus hijos en la enseñanza pública y esté al corriente de lo que acontece a diario en nuestros centros, tanto en Primaria como en Secundaria, nos dará la razón: esta Administración, mientras impone su normativa en el Boletín Oficial y pisotea los acuerdos firmados hace años (que forman parte de los avances alcanzados en Canarias), está desvirtuando la finalidad última del sistema educativo.
Ahora no existen especialistas ni titulares: prácticamente, cualquier persona capacitada para mantener a nuestra juventud en un recinto determinado (aula, patio o biblioteca, a elegir) y con un mínimo de orden (que alboroten , pero sin gritar demasiado) podría ser perfectamente contratada por esta Consejería, que ha convertido nuestros colegios e institutos en lugares de almacenamiento y control de asistencia obligatoria.
Desde estas líneas queremos lanzar un mensaje directo a nuestros conciudadanos, como estamos seguros que estarán haciendo centenares de tutores y cargos directivos responsables: enseñar (en la materia que sea) no es sólo entretener o cuidar a sus hijos: “vegetando” en las aulas se puede promocionar de curso con el paso de los años, pero el conocimiento no se adquiere a través de la piel ni las paredes de los centros son un compendio de sabiduría.
¡Los maestros y maestras, los profesores y profesoras somos fundamentales para formar a sus hijos! Pero, por suerte... o por desgracia (probablemente el actual equipo de la Consejería pensará lo segundo), a partir de ciertos niveles de enseñanza resulta imprescindible que las Matemáticas, la Lengua o el Inglés las imparta alguien que las conozca en profundidad, no un “apañado”.
¿Alguno de ustedes se dejaría sacar una muela por el pediatra que atiende a su hija de seis años?
¿Cuántos confiarían el motor de su coche en manos de quien les vende las papas en el mercado?
¡Por favor, no se conformen con que les cuidemos a sus hijos durante el horario escolar!
¡Exijan al Gobierno que cada profesor enfermo o con permiso sea sustituido inmediatamente por un especialista en esa materia!
¡¡¡ SI PAGAN SUS IMPUESTOS, TIENEN ESE DERECHO !!!



